Historia
Hasta 1827 Orlé contó con ayuntamiento único, siendo la cabecera del señorío jurisdiccional y territorial de una extensión de "6980 días de bueyes".
Fruto de esta autonomía territorial fue la construcción de la torre de Orlé, bajomedieval, actualmente desaparecida, que se encontraba en la proximidad de la iglesia de San Bartolomé, al lado del antiguo camino entre Orlé y Nieves.
Esta aldea mira al suroeste cara a cara hacia el Cantu los Fueos, crestón calizo que impide a la luz de la mañana iluminar en invierno, hasta casi el mediodía. A una altura de 670m., se disemina por la ladera la ería de Orlé. En la zona inferior, pegada a la carretera, se encuentra la iglesia parroquial de San Bartolomé, junto al cementerio; es blanca y alargada, y solo destaca en altura su grácil espadaña.
Subiendo por el camino pasamos por el restaurante "La Carasca" que ocupa un caseron de principios de siglo, cuya ampliación va viento en popa. Hay muchas casas rehabilitadas en Orlé; algunas, la mayor parte guardan fielmente la primitiva estructura ; sin embargo, otras edificaciones, entre las que se incluye el centro cultural "El teleclub", rompen el primitivo entorno.
Es sencillo visitar este pueblo tan bien pavimentado y saneado; sólo seguiremos la calle que sube como si fuera un paseo de ronda y llega hasta el barrio de la Portiella, el más antiguo y alto de Orlé. En este barrio, las casas tradicionales forman una calle con balconada, pudiendo disfrutar de una envidiable vista sobre todo el pueblo. Aquí se encuentra la casa de la Portiella cuya construcción es de fines del siglo XVIII; tiene en el dintel de la entrada una leyenda propiciatoria dedicada a la Virgen, además de una cruz en el centro de la piedra. El segundo piso se estructura gracias al entretejido de varas de madera denominado sardu, formando paredes y tabiques. Destaca sobremanera el trabajo esquisto del tallado de la Madera, algo común en este pueblo con horreos en el que los carpinteros utilizaron las gubias para realizar sogeados y ajedrezados en los balcones y galerías.
También conocemos la existencia de una leprosería en Moñu, citada al menos en dos testamentos, datados en 1289 y 1331.
